• Risografía en el Museo Nacional de la Estampa

    Risografía en el Museo Nacional de la Estampa

    RISO, una palabra que se grabó en mi memoria gráfica durante la infancia ochentera multicolor que tuve. ¿Qué significaba?

    La infancia de los niños ochenteros estaba rodeada de folletos, carteles, tarjetas de presentación, revistitas chafas, y un sinfín de impresos con ese toque naive, inocente, mezcla de arte popular y mal diseño pero con muy buena intención. El logotipo de RISO en anuncios y fachadas de papelerías anunciaba la máquina creada por Riso Kagaku Corporation, una vanguardista forma de imprimir llegada de Japón.

    Era la época en la que no importaba contaminar, donde imprimir era caro pero indispensable para darse a conocer, se necesitaba un método menos artesanal que la serigrafía pero más económico que el offset y en ese nicho floreció la ahora denominada Risografía.
    Todos la describen como una mezcla entre serigrafía y fotocopia, es un método de impresión muy ingenioso que permite hacer tirajes menores con cierta calidad de impresión a bajo costo, usa tintas vegetales (Ecológicas) y puede aplicarse sobre casi cualquier tipo de papel.

    Su principal limitante es la cantidad de colores que se pueden usar en un mismo impreso, esto le da a las piezas una personalidad muy característica que ha tomado matices artísticos en los últimos años.

    Si, la risografía al igual que los viniles, los casettes y los fanzines, volvió del pasado para darnos un par de lecciones y ponerse de moda.

    ¿Por qué resulta tan popular? Personalmente creo que por la estética que tiene, es imposible no percibir el toque “retro” que le da al papel, además que por su propia naturaleza es casi imposible lograr que los colores empaten a la perfección lo que le da un aire entre “mal hecho-chido” y Op art.
    Además de ser un método económico y mucho menos contaminante que cualquier forma moderna de imprimir, la risografía ha permitido crear su propio lenguaje visual que tiene ciertos retos técnicos que cuando son bien sorteados se obtienen piezas artísticas muy interesantes.

    Pocas personas habrían imaginado que la misma máquina que imprimiera las tarjetas de presentación del plomero, 30 años después fuera usada para piezas de museo como las expuestas en el Museo nacional de la Estampa, donde el colectivo La duplicadora, especialistas en risografía abre la exposición de impresos y estampas mexicanas a la que Brain Lunch asistió.

    Lo bueno:

    • Se retoma un método de impresión de menor impacto ecológico.
    • Permite crear publicaciones independientes a bajo costo y con una calidad aceptable.
    • Existe un movimiento mexicano que aporta con calidad y talento a la gráfica contemporánea.
    • Talentosos artistas han incursionado creando piezas realmente bellas.

    Lo malo:

    • La naturaleza poco formal del medio pareciera en ocasiones justificar el mal diseño y el poco profesionalismo de los creadores.

    Asistan y compartan sus impresiones con nosotros.

    Museo Nacional de la Estampa
    Av. Hidalgo no. 39, Centro Histórico, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06050, Ciudad de México, CDMX

    Del jue 09 ago al dom 16 sep
    mar a dom, 10:00 – 18:00 h

    $50

    Gratis a maestros, estudiantes, jubilados y pensionados con credencial vigente; niños menores de 13 años y adultos mayores de 60 años | Domingos entrada libre

    * Programación sujeta a cambios

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